Las copas florales son ya un clásico en la decoración de bodas, y lejos de pasar de moda, se reinventan cada temporada apostando por formatos XXL que aportan presencia, elegancia y un gran impacto visual. Son ese elemento capaz de transformar mesas y espacios con un solo gesto.
Hoy en día existen múltiples maneras de reinterpretarlas. Desde composiciones de flores frescas de temporada, jugando con alturas y volúmenes para crear arreglos exuberantes y orgánicos, hasta propuestas más delicadas con hortensias, claveles, anturiums o flores silvestres.

Para quienes buscan un toque diferente, las copas florales combinadas con frutas y verduras se han convertido en una de las opciones más especiales. Uvas, higos, limones o granadas se integran con las flores creando composiciones llenas de color, textura y naturalidad, perfectas como hilo conductor de toda la decoración.
También destacan las copas de estilo más minimalista, donde una sola variedad floral o el verde toman protagonismo, aportando sofisticación y equilibrio visual, así como las copas con flores secas o preservadas, ideales para bodas de otoño e invierno o para quienes desean conservar un recuerdo de su gran día.

En definitiva, las copas florales XXL son un clásico que sigue evolucionando, adaptándose a cada pareja y convirtiéndose en uno de los elementos más potentes y versátiles dentro de la decoración floral de una boda.
